Según escribe Stephanie Rosenbloom en The New York Times, desde hace meses los consumidores han estado bajo una tormenta económica, comprando tan sólo lo que necesitaban para vivir, comida, pañales, medicinas... y zapatos.
Los analistas y empresarios retail ofrecen variadas, a veces absurdas, explicaciones. La favorita de la mayoría es que los consumidores consideran a los zapatos una necesidad mayor que, por ejemplo, los vestidos, los gemelos o los bolsos, así que se sienten menos culpables cuando los compran.
La mayoría de los zapatos que se compran hoy tienen un precio moderado, según lo que cuentan los especialistas en retail y mercados. Normalmente, los zapatos que se compran cuestan menos de la mitad que un bolso de calidad parecida.
Además, el "cost-per-wear" (el precio del ítem/tiempo estimado de días que vas a llevarlo) de un par de zapatos es mecho menor que el de un vestido o un traje, que no puedes usar demasiadas veces si no quieres soportar alguna burla... Y, encima, los zapatos te ayudan a mejorar o modernizar viejos outfits, por lo que son una alternativa a comprar más ropa.
Otra teoría popular dice que el estado de la economía ha inspirado una mentalidad de vuelta-a-lo-básico. Con las familias comiendo en casa y no saliendo de vacaciones, la gente está buscando actividades low-cost (o gratis) que hacer, como salir al campo, lo que requiere zapatos cómodos y resistentes.
Entre otras tantas curiosas explicaciones acerca de esta relativa fuerza en la venta de calzado, está la que sostiene que las mujeres vivimos un subidón emocional cuando compramos zapatos, cosa que no nos sucede igual con los vaqueros o los vestidos.
Kathryn Finney, del blog The Budget Fashionista, mantiene que "los zapatos democratizan la moda. Probablemente no puedas comprar un vestido de Zac Posen si tienes una talla 44, pero puedes comprarte unos Jimmy Choo"
Las tendencias también juegan un papel importante en esta subida de ventas: los leggins, las faldas mini tipo Balmain, los pantalones jodhpur... todos ellos estilos con los que mostrar nuestros pies (y calzado), sumándose a las botas por encima de la rodilla, los botines, las botas peep toe y demás zapatos de moda.
Para leer el artículo original, aquí.
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If you want to read the original article, by Stephanie Rosenbloom for The New York Times, click here.
23 noviembre, 2009
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1 comentarios:
Hola Celia!! Soy Paula, alumna del Máster de accesorios del año pasado! ya me ha dicho Ana que estas en Elche, me alegro un monton, sigo mucho tu blog!!!
un besito!
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